EL DOLOR DE LA GÀRGOLA No.2.
Làstima que para mostrar nuestro amor tengamos que decapitar a las Rosas ***** EL DOLOR DE LA GÀRGOLA (2) Y asì, en vano reproche la Gàrgola pasò toda la noche y en la mañana callò. Luego tensò los brazos y del Titànico impulso volò dejando de Notre Dame el techo pero no llegò lejos: su anciana estructura se deshizo en mil pedazos y cayò gimiendo como un alma en pena cuando vè al Infierno abrir los brazos. Sus restos esparcidos cual tetuntes* colosales quebraron los bruñidos vitrales y en la serena tarde oì como en lànguidos quejidos abortaba su calma Señorial el Sena. ***** josè D'Erfaec